Silueta alfredo original

Curiosidades y Anécdotas de la Historia

Alfredo Rodríguez Blázquez

LOS JUDIOS Y LA USURA

¿Cómo fue posible que un pueblo, que durante más de mil años fue una comunidad de pastores y campesinos, se convirtiera en prestamista y comerciante?


 La explicación la podemos encontrar en el sistema feudal que impregnó durante siglos a casi toda Europa. Este sistema social, económico y religioso impidió que los judíos poseyeran tierras. Los gremios cristianos les prohibían ejercer actividades artesanas o “industriales”. Así, las comunidades judías de cada lugar se vieron obligadas a trabajar en actividades que los cristianos desdeñaban. Una de esas actividades era la de prestamista, que la ley canónica prohibía expresamente ejercer a los cristianos. Esa prohibición se basaba en la interpretación literal del mandamiento del libro del Éxodo: “Si tu prestares dinero a alguno de Mi pueblo, no lo harás como usurero, ni tampoco lo harás objeto de usura.”


Por el contrario, una de las leyes de los judíos decía lo siguiente: “No prestarás con usura al hermano…; al extraño puedes prestarle con usura.” Y el pueblo judío siguió al pie de la letra las órdenes del profeta, y eso, en una época donde los príncipes, señores y reyes batallaban por toda Europa, y donde el comercio empezaba a extenderse, hizo que los judíos atendiesen las necesidades de financiación, que eran grandes, de los príncipes cristianos. Legalmente los judíos eran sus siervos, y a ellos acudían para combatir su escasez crónica de dinero. Fue así como recibieron oficialmente de  sus señores el nombre de banqueros, recaudadores de impuestos y prestamistas. Los judíos en el ejercicio de esas “deshonrosas profesiones cristianas” acumulaban riquezas, pero muchos no lograban conservarlas porque su príncipe se consideraba amo y señor de su vida y de su hacienda y les pedía prestado lo que necesitase sin intención de pagar el principal, y mucho menos los intereses.


En el mundo cristiano la profesión de usurero o prestamistas tenía la desgracia de estar continuamente bajo la amenaza de la violencia popular. Las cruzadas siempre empezaban con una matanza de judíos, precedida de la quema de documentos crediticios, lo que tenía por consecuencia que los que salvaban su vida de la ira de la muchedumbre se encontraban despojados de todo. Después de estas razias, muchos reyes y príncipes decidieron expulsar de sus territorios a los judíos, tal y como bien sabemos que ocurrió en España.
Y así transcurría el tiempo y la vida para un pueblo que acumuló, a lo largo de muchos siglos, grandes  conocimientos en materia económica y financiera, a la par que crecieron  sus aptitudes como comerciantes y banqueros. La fama hizo que los “grandes” buscaran un buen financiero judío para que les asesorara en sus compras, inversiones y negocios.


Y de ahí a dominar las finanzas del mudo solo había un paso.

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