Silueta alfredo original

Curiosidades y Anécdotas de la Historia

Alfredo Rodríguez Blázquez

El poder absoluto de Santiago Bernabeu

En cierta ocasión me regalaron un libro de memorias de Ramón Mendoza, el ya fallecido ex presidente del Real Madrid, titulado “dos pelotas y un balón”. Acepté en su día el regalo porque jamás rechazo un libro y porque quién me lo regaló no sabía que soy atlético de corazón, algo que le hice saber después de darle las gracias.

 

Como pueden ustedes imaginar no me sedujo nunca la idea de leerlo. Estuvo mucho tiempo entre los libros pendientes de leer, hasta que un día lo bajé a una caja del trastero, refugio de los libros que no me entran en mis pequeñas estanterías. Pero a veces, cansado de releer libros, me da por coger alguno de esos tomos y me dejo llevar por la necesidad de leer. Y eso es lo que he hecho esta semana. Leer las memorias de un presidente del Real Madrid y su ascenso al poder de la casa blanca.

 

Entre sus páginas me llamó la atención lo que a continuación voy a relatar, porque escenifica muy bien lo que es ser un hombre de otro tiempo, donde no caben más normas y leyes que las que dicta el patrón. La historia que voy a contar se narra en una de las páginas de dicho libro. En ella el propio Mendoza explica como fue la primera vez que acudió a las oficinas del estadio de Chamartín para pedirle un puesto en la directiva al presidente blanco. Espero que les guste:

 

El rostro de Santiago Bernabéu tenía un ceño terrible, intimidaba, y la imagen que desprendía un joven Ramón Mendoza, pelo largo, trajes a medida de marca, no era la mejor tarjeta de presentación para solicitar una plaza en la directiva del club blanco. Cuando Saporta le dijo que don Santiago le esperaba en su despacho, el joven empresario se puso rojo de vergüenza. Estuvieron hablando como media hora sin que Mendoza se atreviese a solicitarle un puesto en la directiva del club, único objetivo de la visita. En un momento dado, se atrevió a decirle que el Madrid necesitaba modernizarse:

 

    -El día que usted nos falte, como no comencemos a organizar el club desde ahora, el Madrid va a tener un vacío tremendo, terrible.

 

Don Santiago parecía no escucharle, apenas le permitió pronunciar más que esas palabras. Le contaba su vida, sus epopeyas, sus años de mocedad, batallitas de la guerra civil, hablaba de patria en un sentido noventaochista, concepto que para un hombre de mundo, como Mendoza, le parecía ultramontano y arcaico. Se veía que Bernabéu era un hombre de otro tiempo, de otra mentalidad. En ese año de 1977 había pasado, con creces, su tiempo.

 

Por fin, hora y media más tarde, le pudo decir lo que le había llevado a entrevistarse con él. Le volvió a repetir que le atormentaba la idea de un Real Madrid sin Santiago Bernabéu, para a continuación soltarle:

 

    -Don Santiago, vengo aquí porque quiero entrar a formar parte del club y tener una opción con un grupo de amigos míos. Quisiera para mí una vicepresidencia y tres puestos en la junta directiva.

 

    -No sé lo que me está usted diciendo, pero si quiere ser usted vocal de la junta directiva del Real Madrid, tiene usted un minuto para contestarme.

 

El tiempo se paró en ese momento para el empresario, hasta que se oyó decir a sí mismo:

 

    -Sí, sí, don Santiago, ahora mismo.

 

La vicepresidencia y los tres puestos que había pedido se habían quedado en la última vocalía de la junta madridista. En ese momento llamó al gerente, Antonio Calderón:

 

    -Antonio, ¿qué hace falta para ser directivo del Real Madrid?

 

    -Nada, presidente, nada. No hay ninguna posibilidad. Están todos los puestos cubiertos.

 

    Bernabéu, que no resistía que nadie le pusiera muros y trabas a sus decisiones, volvió a preguntar con solemnidad:

 

    -Antonio, ¿qué hace falta para ser directivo del Real Madrid?

 

    -Don Santiago, pues dos fotos y el carné de socio.

 

    -Pues Ramón Mendoza le traerá a usted dos fotos y el carné de socio, y mañana convoque usted la junta directiva del Real Madrid, que voy a presentar a Ramón Mendoza…

Comentarios

Javier 25/01/2016 17:25 #1
Cambió los estatutos en un momento, como hizo el actual presidente del Real de Madrid al poner esos impedimentos para presentarse a presidente, esos requisitos que solo cumple él.

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