F rodriguez lopez original

Contando habas

Fernando Rodríguez López
Blog de Fernando Rodríguez López.

Se acabaron los juegos

Como estas últimas semanas nos hemos distraído un poco con, entre otras cosas, la natación sincronizada y el baloncesto, se publican menos noticias sobre los ajustes y la prima de riesgo, Merkel sale menos en televisión, y, además, las personas tenemos una peligrosa tendencia a creer más fácilmente aquello que queremos creer, a lo mejor hay quien piense que ya hemos dejado atrás la tormenta (económica) perfecta del primer semestre del año y que empezamos a salir del laberinto de la crisis. En realidad, y sin ánimo de emular a Montoro, que últimamente parece haber asumido el papel de asustador oficial del Gobierno, las cosas no van tan bien. O sí, depende de cómo se mire.
Simplificando de forma muy grosera, España sigue teniendo un serio problema de déficit público, debido al gasto público necesario para recapitalizar parte del sistema bancario y a la dificultad de lograr que las Comunidades Autónomas reduzcan su déficit particular. El déficit público que hemos acumulado, es decir, el volumen de deuda pública “viva”, no es muy alto comparado con el de otros países europeos, pero resulta que España tiene un sector privado también muy endeudado y una tasa de paro del 25 %, con lo que los mercados, despiadados ellos, no terminan de creerse que podamos ser capaces de devolver los préstamos ni pagar nuestros títulos de deuda; y así, como los mercados perciben más riesgo, exigen más rentabilidad a los títulos españoles (aumenta la prima de riesgo), lo que a su vez aumenta el coste de la financiación para España y, cómo no, disminuye todavía más su capacidad de devolver préstamos y pagar los títulos de deuda.

En este contexto tan pesimista, los que hayan estado un tanto incomunicados desde principios de mes (nótese que evito decir “de vacaciones”, por no ofender) y vean ahora que la prima de riesgo ha bajado de 500 puntos, desde más de 600 a finales de julio, pensarán que por fin el Banco Central Europeo habrá hecho caso a las rogativas y que habrá vuelto a comprar títulos de deuda pública española (e italiana) para bajar la presión. Pero no.

Como se suele decir, “nada más lejos de la realidad”, porque precisamente si algo ha dejado claro el BCE este mes es que por el momento (sic) no entra en sus planes hacer tal cosa.

Si se preguntan qué es entonces lo que ha pasado, la respuesta por desgracia (o igual no tanto) está muy clara: a estas alturas y una vez descartadas las demás alternativas, el BCE, la Comisión Europea, Merkel, Obama, el Gobierno, los mercados, sus intermediarios y hasta los intermediarios de los intermediarios… es decir, casi todos menos los ciudadanos españoles, saben ya que en unas cuantas semanas España tendrá que solicitar oficialmente el rescate a la Unión Europea. Con ello baja el riesgo de impago por parte de España, y eso hace también que baje la prima de riesgo y el coste de la financiación para el país.

La parte mala es que con el rescate nos van a pedir incondicionalmente que cumplamos más condiciones, quizá retrasar más y antes la edad de jubilación, reducir las prestaciones por desempleo o pasar más productos del IVA reducido al general, o quizá un poco de todo. En otras palabras… se acabaron los juegos.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: