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Con la verdad por delante

Gabriel De la Mora
Blog de Gabriel de la Mora en Tribuna de Salamanca.

Leyes, pancartas, violencia machista y libertad de expresión

Pancartas detail

En este escenario por el que se mueve la actualidad política más o menos a sus anchas, cada cual hace lo que le dejan, unos más de lo que debieran, otros menos de lo que quisieran, pero todos sin excepción hacen lo que les dejan hacer. Van por la vida a lo suyo, buscando la forma de sacar la mayor tajada posible. Unos consiguen más, otros menos. Los hay que no conocen límites a sus pretensiones, aunque los haya, tampoco se los ponen ni nadie se los exige, repito, aunque existan, de ahí que no se vean en la obligación de someterse a ninguna disciplina y se tomen las normas, las reglas, las órdenes, los preceptos, las disposiciones y todo lo que se les ponga por delante por el pito de un sereno, y acaben haciendo clara y llanamente lo que les dé la gana, porque nada que los limite en su forma de ser y de actuar no va con su filosofía de la vida, por eso todo aquello orientado en este sentido se hace, se aprueba y se aplica pensando en otros. Los hay que están por encima del bien y del mal y no tienen que dar explicaciones a nadie por lo que hagan o dejen de hacer y, al final, acaban haciendo de su capa un sayo sencillamente porque les dejan. Por ello no se sienten sujetos a ninguna legislación ni normativa ni nada, razón por la que hacen lo que les pide el cuerpo y, por tanto, bien hecho está. Dicho esto, no hay más que hablar.”

 

Dicho esto, estas palabras no son mías, si no de Juan Antonio García Iglesias, habitual calumnista gacetero que se atreve a afirmar que los chicos y chicas de Ganemos (según dice realmente de Podemos) somos de tal filosofía de la vida y que, coherentemente, si nos dicen que está prohibido poner una pancarta en la Plaza Mayor, desobedeceremos por eso, simplemente porque somos así, es que nos lo pide el cuerpo; nada que ver con la muerte y sufrimiento de las mujeres.

 

Al empezar a leerlo lo cierto es que pensé que se estaba refiriendo al binomio PP-PSOE, porque si hay alguien que tenido costumbre de pasarse por el forro las leyes de este país son precisamente estos dos partidos, anquilosados y llenos de corruptos, no hay más que ver la situación de Andalucía, Madrid o Valencia, donde ya no se sabe si hay más políticos y diputados inmersos en procedimientos judiciales que limpios de toda tacha.

 

Mis compañeros y compañeras de la plataforma me dicen que no vale la pena ni siquiera comentar tales asertos, dirigidos quizá a cierto público casposo, pero como soy un poco díscolo, la verdad es que no puedo por menos. Las afirmaciones realizadas, aún en columna de opinión y dentro del ámbito de la libertad de expresión, rozan lo calumnioso por falsas, generadoras de un daño a nuestra imagen y además carentes de toda prueba, y que por ello deben ser, al menos, contestadas prontamente y con rigor, lo que voy a hacer en estas líneas y a título particular.

 

En primer lugar, señor mío, y por mucho que repita ud. mil y una veces el argumentario del PP, Ganemos Salamanca no tiene ninguna relación orgánica con Podemos, ni es su marca blanca, ni nada que se le parezca; tan solo basta con acudir al historial de cada uno de los cargos electos, así como a las actas de nuestras asambleas y reuniones, pues nuestro valor es la máxima transparencia.

 

Podemos, como otros partidos y sólo en el ámbito local (IU, Equo, PCE, Alternativa Republicana) apoyó en su momento el novedoso proceso que la plataforma ciudadana salmantina abrió a la gente, sin colores ni banderas, basado en la lucha contra la corrupción, la transparencia, la participación ciudadana, la justicia social y ecológica, unas primarias abiertas y un programa de ciudad, concreto y participado, para presentarse a las elecciones locales. Yo no recibo órdenes de ningún partido, y por ende, tampoco de Podemos, faltaría más.

 

Y es que más bien creo que los partidos políticos españoles, su actual  composición, organización y funcionamiento, son parte del problema y crisis de nuestra pseudodemocracia, y que no han sabido ni saben canalizar las demandas de la ciudadanía, ni servir para lo que supuestamente dice nuestra Constitución. Precisamente por eso participo en Ganemos y no en otras iniciativas políticas regionales o estatales, porque creo que es posible intentar trabajar otras formas de hacer política, sin una estructura partidaria al uso, como PP, PSOE, IU o Podemos, y que eso sólo puede hacerse a nivel local, donde la proximidad entre la gente y los cargos es máxima, donde las decisiones políticas pueden volver a manos de la población, donde una democracia real, transparente y participativa sí es posible.


Y al grano, es radicalmente falso que colgar una pancarta en la Plaza Mayor vulnere normas, reglas, órdenes, preceptos o disposiciones legales y que nosotros estemos en contra de la existencia de reglas de convivencia, de hecho lo que queremos es que se empiecen a cumplir en esta ciudad. Nosotros queremos pocas normas, justas y que se cumplan. No como lo que sucede en nuestra ciudad, donde las más de las veces lo que hay son meras órdenes políticas y policiales, habida cuenta del caos y el desbarajuste normativo existente, incluso con articulados repetidos en numerosas ordenanzas.

 

Es radicalmente falso que nuestra acción esté prohibida en norma alguna. Ni siquiera en el reglamento de utilización y uso de la Plaza Mayor, como se dice. Leáselo, por favor, antes de decir lo que no es. En su art. 8.1 es cierto que establece una prohibición general de colocar carteles y pancartas, pero también es cierto que incluye específicamente excepciones. En su artículo 8.2. literalmente dispone que “se podrán permitir banderas oficiales e institucionales, pancartas, estandartes y otros elementos relacionados con eventos y fiestas de interés municipal o supramunicipal, y mientras duren los mismos” y en su disposición adicional segunda, “sin perjuicio de la legislación electoral, sindical y relativa a los derechos de reunión y manifestación y a otros derechos constitucionales”. Disposición redundante, aunque quizá necesaria en esta ciudad, teniendo en cuenta el incumplimiento reiterado de la Constitución por el PP en relación a la libertad de expresión y reunión en la Plaza Mayor.

 

Así pues, colgar esa concreta pancarta del balcón, por un tiempo razonable y limitado, 24 horas, con la finalidad de visibilizar y denunciar unos hechos, la violencia machista, y pedir el fin de la misma, no es otra cosa que un derecho reconocido por la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y nuestra Constitución, en su artículo 20, dedicado a la libertad de expresión, en el cual se expresa claramente que se reconoce y protege el derecho a “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción” y que como todo derecho tiene sus límites: otros derechos “reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

 

Bien, pues todavía no he escuchado a nadie oponerse a nuestra acción, simbólica y de denuncia pública, con argumentos que no fueran que es ilegal, porque supuestamente violaría cierto ordenanza local y porque, supuestamente también, dañaría el patrimonio artístico y ciertos intereses dignos de proteger, esto es, nuestra monumental plaza y el derecho al disfrute y contemplación de la misma por parte de autóctonos, turistas y foráneos, sin que, por unas horas, haya una pancarta de denuncia de la violencia machista, en uno de los balcones de la misma. Otros hablan simplemente de la necesidad de un permiso que no se ha solicitado ni concedido. Otra cuestión recurrente, para expresarse libremente en nuestra plaza no hace falta permiso de ningún alcalde, eso era en otra época, y ya hay jurisprudencia constitucional reiterada sobre la materia, que me niego a citar en estas líneas.

 

En fin, sr. Iglesias, supongo que no le convencerán mis argumentos, no obstante me gustaría que me explicara por qué ud. sí tiene derecho a expresar sus opiniones en un medio mayoritario y hegemónico en la ciudad que debería tener cierta responsabilidad social, rozando la calumnia y por tanto cerca de vulnerar nuestro derecho al imagen y el honor; mientras que a nosotros parece no permitirnos utilizar la misma legítima herramienta y utilizada de forma correcta, cuando es lo poquito que realmente nos deja el regimen en en que vivimos: nuestra libertad de expresión para denunciar y visibilizar una lacra social, realizando una exigencia justa: “ni una más, fin de la violencia machista”. Uy sí, perdone ud., en el próximo pleno del Ayuntamiento, este viernes, llevaremos esa batería de medidas concretas contra la violencia machista que los expertos llevan reclamando años y que el PP lleva también rechazando años.

 

Más bien parece que es ud. quien quiere imponer al PP, al Ayuntamiento y a Ganemos su inconstitucional punto de vista. Seguramente con Franco estas cosas no pasaban.

Comentarios

DICTADURA 16/09/2015 18:25 #6
Que suerte tienes que puedes hablar . En Venezuela acaban de meter en la cárcel 13 años a un miembro de la oposición del Dictador MADURO.
Pablo 10/09/2015 00:16 #5
Quien fue a hablar de calumniador!!..... Apréndete que significa calumniar, qué significa ser titular de DDHH, ignorante. Eres un progre de "postureo" y lo sabes, en mi tierra se llama "bocachancla". Deja de ponerte tras pancartas inservibles solo para salir en la foto y vete a los países donde la mujer es sólo un objeto y no goza ni de los derechos más básicos de las personas. Entonces te aplaudiré, arrogante!. Pero claro, en esos países no estarías tan protegido por la leyes como en este país del que tanto te quejas!!. Tómate un coca cola a mi salud!
HORTERADAS NO 09/09/2015 13:40 #4
A diferencia de las grandes Dictaduras como Corea del NORTE,VENEZUELA Y OTROS.AQUÍ PUEDES DECIR LO QUE SE TE ANTOJE menos faltar el respeto,que no es este el caso.Concluyendo todo la cartelería que se pone en la plaza mayor,venga de quien venga es una HORTERADA.
demasiados años pasan factura... 02/09/2015 19:21 #3
De lo mejor y más coherente que he leido desde hace mucho tiempo. ¿Qué es lo que cuelga durante la semana santa de los balcones?
jorge 02/09/2015 18:17 #2
La censura es la respuesta del miedo a la verdad. Sobre todo en determinados medios no se respeta , ni las opiniones de los lectores, por ser contrarias a la línea editorial del periódico. Esto pasa en determinados periódicos provinciales y alguno de la comarca de las Arribes. Existen más limitaciones y censura que en periódicos nacionales ,incluso siendo éstos de línea muy conservadora
Jut 02/09/2015 18:03 #1
Juraría, leyendo el texto que citas del amigo, que se referia al PP y Eulen.

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