Morante original

Caminos que recordar

José Luis Morante

Fin de trayecto

He vivido muchos años fuera de Ávila, por motivos laborales, pero nunca he estado ausente. Ávila es el paisaje sentimental más constante de mi pensamiento porque abarca mi pasado y el ahora. Así que estos paréntesis temporales de alejamiento hacen más placentero el reencuentro con su ambiente urbano

Santuario de Sonsoles

Se cumple este curso escolar el décimo aniversario del reencuentro de mi promoción docente, tras 25 años de ejercicio de magisterio en las aulas de muchos pueblos abulenses y en otros municipios dispersos de la geografía hispana. Celebramos aquel aniversario en el parquecillo que rodea la iglesia de Nuestra Señora de Sonsoles. Allí nos volvimos a abrazar, con los rostros cambiados por las señales del tiempo. Ya no éramos aquellos estudiantes de la Escuela Normal, de la Avenida de José Antonio, que tenían ante sus cuadernos de apuntes la ilusionante tarea de transmitir valores y conocimientos a los ciudadanos más jóvenes de una esperada democracia en la que todo estaba por hacer, sino un grupo de nostálgicos cuarentones que mostraban las fotos familiares de sus vástagos y la serena madurez de la pareja.

Muñana

Para el viajero que repite ruta por la provincia, Muñana es una clave gastronómica. Un pueblo que preserva y acrecienta la vieja tradición de la matanza que surtía la cocina castellana con jamones en sal, embutidos colgados, morcillas de herradura y ristras de tocino. Su proximidad a la capital, de la que apenas dista 32 kilómetros y el buen estado de la carretera que enlaza Ávila, Piedrahita y Barco, hacen fácil la visita de fin de semana en un tiempo razonable.

Ávila con nieve

Recubierta de nieve, Ávila es otra. No digo si es mejor o peor, si sus monumentos recuperan su solidez o si tiritan de frío; digo que el vuelo blanco de los copos propicia un paisaje sensorial único

Navalsauz

Hay rutas transitadas por la afluencia turística del fin de semana y rutas que parecen el trazado rural de una senda inadvertida, en la que apenas hay sitio para el coche. Así sucede con el trayecto que une Navadijos y Hoyos de Miguel Muñoz, en el costado este de la Sierra de Gredos