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Blog Javier Castellanos

Tribuna de Salamanca

El ciclo vital de la tecnología

Hay leyes universales que rigen el Universo. Y no me refiero a la Ley de la Gravedad, no. Me refiero a esa ley que dice que la luz ni se crea, ni se destruye. Simplemente se factura.Igualmente cuando hablamos de tecnología existe otra ley que dice que la Tecnología ni se destruye ni se transforma. Simplemente se devalúa.
Una Telefunken Pal Color de finales de los 70, un video de los 80 o un ordenador de comienzos de los 90 tenían respectivamente un ciclo vital de 20, 10 y 5 años. ¿Y por qué? Pues porque no salíamos de casa ni nos venía a ver nadie.

Según avanzamos como sociedad, en la transición, fuimos saliendo más de casa y recibiendo más visitas. Nos abrimos como sociedad. Cuando nadie iba a nuestra casa nos podíamos permitir tener un muerto de TV pero, ¿Podemos permitir que nuestras amistades nos vean hoy en día con una tele de tubo (o de culo según el nivel técnico del interlocutor) en nuestro salón? No hombre no.

¿No miras raro hoy en día a alguien que saca un Nokia del bolsillo de esos de pantalla en blanco y negro? ¿No te quedas con ganas de preguntarle si acaba de salir de un coma de varios años?

Si usáramos la tecnología en casa, en la intimidad, seguiríamos usando carretes de fotos, portátiles de casi 5kg de peso, y móviles de la generación perdida. Pero no amigos. Todos somos snobs. Algunos lo admitimos y nos tratamos convenientemente el vicio y otros eludís el problema.

La tecnología tiene un ciclo vital tan corto, del que nos quejamos todos, por nuestra culpa. Porque queremos siempre el último móvil, el último tablet o la tele 5 pulgadas más grande que la de nuestro cuñado para que cuando la vea le dé úlcera.

¿A qué no os pasa lo mismo con el tostador, el microondas, la batidora o el secador del pelo? Porque sólo lo veis vosotros y no lo sacais de paseo a todos los sitios. Que los usáis hasta que se caen de viejos.

Escribo este post porque llegan las navidades, aunque parezca mentira dado el tiempo que hace. Y los regalos tecnológicos serán los más deseados. Nos lanzaremos a comprar toda clase de aparatos y complementos tecnológicos que el año que viene estaremos deseando quitarnos de la vista. Y del mismo modo que el olor a coche nuevo se esfuma en pocas semanas la sensación de tener el último aparato se esfumará tan pronto como en cualquier reunión, cafetería o cena de amigos aparezca un IMBÉCIL con un aparato más moderno y pequeño que te dejará obsoleto de un plumazo.

Y sólo te quedará el buen recuerdo de que hubo un día en que el IMBÉCIL eras tú, feliz con tu aparato nuevo: con aquella consola de importación que nadie tenía en España, el ultraportatil traido de USA o cualquier otra frikada que hayas comprado en internet (sí, vale, esto último tiene ciertos toques autobiográficos).

¿Y cuál es el mandato divino una vez que eres un hombre obsoleto? Seguir el ciclo de la vida de la tecnología. Y para ello tendrás que seguir ciertas reglas de este ciclo vital:
  • Guardarás siempre la factura de compra: 2 años de garantía para un aparato tecnológico es como si para un coche te dieran 25. Vas a desprenderte de él antes de ese plazo así que te será útil cuando lo vendas de cara al nuevo comprador.
  • Desempaquetarás con sumo cuidado: Te voy a decir algo que quizá no sepas pero que es cierto. Durante años el gobierno chino entrenó jugando al Tetris a cientos de miles de chinos que hoy en día desarrollan esa capacidad espacial obtenida con dicho juego empaquetando todo tipo de aparatos electrónicos. Y lo hacen de tal manera que una vez que un occidental los abre es completamente imposible volver a dejar el embalaje como estaba. Y tener el embalaje original es MUY útil a la hora de vender dentro de pocos meses eso que hoy estrenas, así que guarda las cajas, corchos y bolsas de plástico.
  • Olvídate del precio. El precio que alguien paga por un aparato tecnológico de ninguna manera marca el futuro precio de reventa de dicho aparato. Cuando tu aparato ya no esté en primera línea debes asumir la máxima: “todo lo que saques bien está y mañana valdrá menos”. Cierto es que esta regla tamb ién se puede aplicar al tema inmobiliario hoy en día pero no nos vayamos por los cerros de Úbeda.

Y recuerda algo muy importante: es mejor sacar ahora 50€ por aquel aparato que te costó 500 hace año y medio y que aún funciona, que dejarlo guardado para siempre, por si acaso, contribuyendo a ese Diógenes que te tendrías que hacer mirar.

No rompas el ciclo de la vida de la tecnología por favor. No guardes en casa aparatos obsoletos en pleno funcionamiento. Dales salida…..¿Cómo? Próximamente en este blog cómo vender en Ebay y otras webs similares.

Seguiremos informando…

Javier Castellanos
Twitter: @judicatario

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