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Blog Félix Oliva

Tribuna de Salamanca

CONTACTO. Fiat 500 Twin Air. Con dos basta

El mercado del automóvil no es muy dado a las fórmulas demasiado originales, mucho menos ahora con las ventas en franca recesión. Ejemplos de riesgo y éxito ha habido algunos en los últimos años, pero también de sonoros fracasos. Así que inventos, los mínimos. Este es el principal obstáculo que se puede encontrar el vehículo que probamos en esta ocasión, más concretamente, la variante de motorización elegida. Conocido y bien aceptado desde que salió hace unos años, el Fiat 500 es un utilitario moderno, completo y con encanto, y como tal se ha vendido bien y tiene una legión de seguidores. Y ahora recibe una nueva variante de motor que se caracteriza por una arquitectura muy fuera de lo común: tiene sólo dos cilindros. Una arquitectura técnica que determina sus cualidades y también su peculiar música de motor.

La reducción de cilindradas y el uso masivo de electrónica sofisticada, pero también los turbos y compresores, ausentes desde hace casi dos décadas, son las soluciones emergentes para mantener prestaciones sin aumentar consumos y emisiones. La apuesta de Fiat es mezcla de todo ello y mira un poco a la historia.

Aunque desde que dejó de hacerse el CitroĂŤn 2CV no ha habido motores de dos cilindros en turismos convencionales, el primer Fiat 500 de los años €™50 era un bicilíndrico, así que en los italianos han tirado de tradición para su nuevo bloque. Su capacidad, 875 cc, ronda la de otros vehículos de ciudad de origen asiático, pero en contra de los Hyundai o Kia, que tienen tres cilindros, en Fiat han preferido hacer un motor de dos.

Además, le añaden su tecnología de admisión optimizada Multi Air (estrenada en los Alfa Mito) y lo redondean con un pequeño turbo, que el grupo italiano ha recuperado en algunos de sus últimos motores desde hace unos años. El resultado es un propulsor con un nivel de potencia inédito para su cilindrada (habrá incluso una versión de 105 CV) y unos consumos homologados realmente reducidos que le convierten en alternativa a los motores de gasóleo. Y que tiene un pulso original.

Por fuera, es un 500 más. En nuestro caso, es la versión Lounge, está pintado en un llamativo azul cian, tiene el volante en cuero blanco, asientos con tela de pequeños cuadros azules y blancos, techo panorámico escamoteable y multitud de detalles retro que comparten espacio con climatizador, hueco para navegador o el sistema blue&me de comunicación. Las plazas delanteras son correctas, se va alto sentado y todo está a mano; detrás hay poco sitio y el maletero es pequeño, pero en 3,5 metros no se puede pedir más. La primera sorpresa, al arrancar. Su arquitectura marca, precisamente, uno de los peros que deberá salvar: su sonido.

A los acostumbrados a conducir motocicletas les sonará muy bien, una mezcla entre una BMW bóxer y una Yamaha Tmax 500, un ronroneo acompasado y atractivo que, eso sí, no es lo habitual. Y eso que es casi imperceptible. Se nota en la puesta en marcha, cuando parece que aquello no va a dar mucho de sí, y también se siente al acelerar hasta 40 km/hora cuando empezamos a comprobar que el invento tiene mucho que decir. Y después nada, porque está muy bien insonorizado y el ruido no llega al habitáculo. Es entonces cuando afloran sus cualidades.

Como buen bicilíndrico, tiene buen tacto y se nota muy lleno a bajas revoluciones. En nuestra prueba pudimos rodar en tráfico a baja velocidad o salir de esquinas en segunda sin tirones. Y superada la mitad del cuentarrevoluciones da la sorpresa con la ayuda del turbo, que entra en acción muy progresivamente, con una subida de vueltas alegre que nos lleva sin problemas a la velocidad legal máxima sin forzar en absoluto. Por entonces, el curioso ronroneo del ralentí es un rodar redondo. El pequeño motor cumple de sobra y se sitúa claramente por encima de las prestaciones del gasolina 1.2 de 69 CV y el diésel 1.3 multijet de 75 que también ofrece el 500, con lo que se convierte en un interesante punto medio entre estos y el 1.4 de 100 CV, que necesita ir más revolucionado. Pero hay más.

El escaso peso del propulsor acentúa las cualidades del 500, un coche tremendamente manejable, pero a la vez neutro y noble. La versión probada, en el acabado lujoso, monta una suspensiones tirando a firmes pero equilibradas, no hay rebotes en baches ni oscilaciones excesivas. El peso declarado total se queda en 930 kilos, así que no va a pedir mucho combustible para moverse. Fiat declara un consumo urbano de 4,9 l/100 km y solo 3,7 litros a los 100 en ciclo extraurbano; eso es más de medio litro menos en carretera que su hermano de 1.2 y casi lo mismo que declara con el motor 1.3 diésel (3,6); el 1.4 de 100 CV se va casi 1,5 litros por encima.

Y eso en el ciclo de carretera, porque en ciudad se permite el lujo de homologar menos que su hermano de gasóleo (4,9 por 5,3) gracias a la ayuda del sistema start&stop de parada automática, que ahorra sin dejar notar su funcionamiento. Los más espaciados intervalos de mantenimiento de los propulsores de gasolina pueden hacer el resto para conseguir que sea una alternativa real frente a la opción diésel, aunque ahí tiene algo que decir su precio.

A igualdad de equipamiento, cuesta unos 1.800 euros más que el 1.2 de 69 CV, al que supera en prestaciones claramente, y 380 euros más barato que el diésel de 75 CV, al que pisa los talones en consumo; el 1.4 también es unos 400 euros más caro y sus prestaciones son parecidas, pero gasta bastante más. Así que puede que con dos baste para que salgan las cuentas.

Lo mejor
Consumos/prestaciones, estética y equipamiento

Lo peor
Capacidad limitada y precio de la tecnología

Versión                             CV                   Vel. Máx.          consumo mixto              precio
500 0.9 Twin Air Pop       85                173 km/h           4,1 l/100 km              12.608 euros
500 0.9 Twin Air Sport     85                173 km/h           4,1 l/100 km              14.508 euros
500 0.9 Twin Air Lounge   85                173 km/h           4,1 l/100 km              14.508 euros
500 1.2 Lounge              69                 160 km/h           4,3 l/100 km              12.988 euros
500 1.4 Lounge              100                182 km/h           5,1 l/100 km             14.889 euros
500 1.3 multijet Lounge    75                 165 km/h           3,6 l/100 km             14.888 euros

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