Pablo garcia original

A través del Cine

Pablo García Conde
Blog de Pablo García Conde. Críticas de cine

La voz de la desesperación

Algunas de las películas de los últimos años se diría que han sido concebidas más que para contar una historia, para ensayar alguna propuesta metodológica. Estoy pensando en Gravity, cuyo viaje al espacio tiene el propósito de hacernos padecer el insoportable encuentro con el vacío y la ingravidez. Algunos directores son capaces de encerrar a sus pocos personajes en una sala durante hora y media (los últimos trabajos de Polanski) o, incluso, en un ataúd (Buried, de Rodrigo Cortés). Cuando todo está perdido parece más un ensayo visual sobre la desesperación que una película al uso. Su único personaje aparece en los títulos de crédito como “our man”, un anciano sin nombre ni pasado que ve cómo su barco se inunda por culpa de un contenedor de contrabando a la deriva. Desde el inicio se sugiere que vamos a presenciar ocho días de absoluta soledad en alta mar, casi la única vez que oímos la voz de Robert Redford.

 

J. C. Chandor sitúa el punto de vista en el personaje de Redford. Su avanzada edad no impide que aparezca lleno de vitalidad y fortaleza, primero para cubrir el boquete que está inundando su barco y después para luchar contra la tormenta que lo azota. No hay una mirada condescendiente ante el náufrago que, pese a no disponer apenas de referencias sobre su vida, advertimos que es un hombre acomodado que disfruta de la navegación sin llegar a ser un experto en la materia. Lo que vemos es a un hombre aferrado a la vida y a la supervivencia. A través de una esmerada puesta en escena, Chandor se ve capaz de omitir la palabra, silenciar a una de las voces más aclamadas de Hollywood para indagar en las posibilidades para sobrevivir en medio del océano. También opta por introducir el acompañamiento musical cuando es estrictamente necesario, lo que impide esa observación complaciente ante el viejo marinero, y nos convertimos, así, en espectadores de su lento descenso a la desesperación. El viaje de Redford a la deriva es una puesta en práctica de los conocimientos aplicados a un momento crucial, limítrofe entre la vida y la muerte, que en ocasiones se reduce a saber usar un sextante o a la suerte de que un buque de carga note la diminuta presencia de una barca hinchable. Loable en sus propósitos pero limitada en su capacidad de conmoción, Cuando todo está perdido funciona mejor por su búsqueda formal (con un excelente trabajo de sonido) que por su originalidad, pues su historia nos conduce inevitablemente a trabajos como Náufrago o La vida de Pi.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: